Esta segunda parte de Zombieland, dirigida también por Ruben Fleischer, nos narra cómo han continuado las vidas de nuestro cuarteto favorito formado por Tallahassee (Woody Harrelson), Columbus (Jesse Eisenberg), Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin). Al principio, vemos cómo han encontrado un refugio en el que ser una “típica” familia. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando Little Rock se fuga con un chico llamado Berkeley (Avan Jogia).
La dirección de Ruben Fleischer sigue siendo tan original como en la primera. Tenemos unas secuencias de acción bastante interesantes, como es el caso de la primera vez que vemos al cuarteto en pleno modo matazombis. Es una escena con mucha fuerza, con unos movimientos de cámara muy interesantes y con una cámara lenta que te permite ver toda la masacre. Además, la película cuenta con un desarrollo muy ágil y unas partes cómicas muy divertidas.
En cuanto a la historia que nos cuentan, podemos argumentar que no nos ofrece nada nuevo, que es más de lo mismo y que cuenta con algún que otro momento Deus ex machina. Sin embargo, creo que esta película no intenta contarnos algo realmente novedoso. El objetivo es menos ambicioso. Se trata de continuar con ese estilo característico que hizo que nos enamorásemos de su predecesora y ofrecernos un seguimiento a las vidas que llevan nuestros protagonistas en este apocalipsis zombi, presentarnos situaciones desternillantes e introducirnos nuevos personajes que dan mucho dinamismo a la relación de los personajes.
A lo largo del filme nos exponen no solo nuevas reglas, sino diferentes tipos de zombis. Fue un detalle que me resultó muy curioso y que daban lugar a partes muy cómicas. También, es algo notable la capacidad autoparódica que tiene el filme con constantes pullas a su predecesora del 2009. Siguiendo en la línea del humor, cabe destacar el trabajo de Woody Harrelson interpretando a Tallahassee. Me gustó que recuperasen un elemento de la precuela: la obsesión y continua decepción de Tallahasse. En la primera esto se debía a los Twinkies, mientras que en esta se debe a la pérdida de su coche, “La Bestia”, y la intención de sustituirlo por uno mejor, pero viéndose resignado a conformarse con un monovolumen (una auténtica pesadilla para Tallahasse y una situación hilarante para el espectador).
También debemos hacer una mención a las interpretaciones de Emma Stone y de Jesse Eisenberg. La dinámica en esta película entre estos dos personajes resulta muy divertida gracias a la introducción del personaje de Madison (Zoey Deutch). Este elemento discordante entre la pareja hace que se vayan generando constantes riñas que son una delicia ver.
En general, creo que es una digna secuela a una de las mejores comedias de zombis que he visto. Tienes una abundante dosis de carcajadas, acción y zombis. Además, cuenta con un reparto de lujo y una dirección bastante notable.
P.D.: Esa escena post-créditos fue todo un detallazo.