Esta producción china nos narra uno de los episodios más cruentos de su historia: la toma de Nankín por parte del ejército japonés. La película lleva la firma del director Zhang Yimou (Amor bajo el espino blanco) que nos deleita y aterroriza a partes iguales con cada plano. Nuestro protagonista es John (Christian Bale), un maquillador de cadáveres que acude a Nankín para enterrar al párroco de una iglesia católica. Ahí, John conoce al grupo de jóvenes alumnas de la iglesia y al grupo de prostitutas que decide saltar la tapia con la esperanza de encontrar refugio. Juntos intentarán protegerse de los horrores que tienen lugar fuera de esos muros.
Lo primero que hay que destacar es la dirección de Zhang Yimou. Durante toda la película nos regala unos planos preciosos, a pesar de los horrores que estamos viendo en pantalla. Además, siempre deja al espectador con un nudo en el estómago: no sabes si van a conseguir sobrevivir, qué puede salir mal o quién va a cometer un error. Tiene escenas muy potentes como la entrada de las prostitutas a la iglesia, la muerte de algunos de nuestros personajes femeninos o el sacrificio de las prostitutas. No cabe duda de que su trabajo detrás de las cámaras es excepcional.
Las interpretaciones de todo el reparto son increíbles. Christian Bale nos muestra la redención del personaje de John. Un hombre que pasa de pensar únicamente en sí mismo y carente de empatía, a ser el cuidador de todas las personas que se encuentran bajo el techo de la iglesia. Además, hacia el final, descubres el pasado de John lo que lo convierte en un personaje completamente redondo. También me gustaría destacar el trabajo de Ni Ni interpretando a Yu Mo. Te presenta a un personaje fuerte, una líder y quien enseña a John el camino hacia la redención. Además, la salvación de las alumnas solo es posible gracias a la valentía y determinación de Yu Mo. Pero, Ni Ni se encarga en hacerte ver que con ello su personaje no está solo mostrando coraje, sino también se está redimiendo a sí misma.
Las flores de la guerra, al igual que Ciudad de vida y muerte (una película china del director Lu Chuan), nos muestran este oscuro período de la historia china. Personalmente considero que es más difícil de digerir Ciudad de vida y muerte por su crudeza, pero ambas películas son igual de excelentes y unas de las mejores películas que he visto.