Perros de paja (1971)

Esta película de Sam Peckinpah llevaba varios años en mi lista de pendientes. Esta producción de 1971 nos narra como David se muda al pueblo de su esposa Amy en Gran Bretaña con la intención de buscar algo de tranquilidad para llevar a cabo su investigación. Sin embargo, la violencia de muchos pueblerinos hará aflorar el lado más oscuro de David.

Cuando empecé a ver la película lo primero que hice fue tener en cuenta que es una cinta de los setenta. Por lo tanto, hay determinados aspectos que no deben criticarse con mucha dureza como es el caso de la lectura de género. Sí, el personaje de Amy no hay quien lo entienda y está plagado de clichés machistas (la mujer como un estorbo, emocionalmente inestable, caprichosa, inmadura, tentación). Personalmente fue una de las razones por las que no me gustó tanto como me esperaba y eso que me pareció una gran película.

Si dejamos esto aparte, tenemos una película sobre la violencia realmente increíble. La evolución del personaje de David que se ve obligado a emplear aquellas armas que tanto tiempo ha intentado evitar es sensacional. Dustin Hoffman hace un gran papel mostrándonos la inocencia y timidez de David en contraposición a la sucesión de escenas violentas que están teniendo lugar. Además, el montaje y dirección de la película ayuda mucho en este aspecto.

Aun así, no estamos ante una película de acción y violencia trepidante. Todo lo contrario, estamos presenciando un estudio que durante casi dos horas va desgranando las motivaciones, o ausencia de ellas, que llevan al ser humano al empleo de la violencia. Resulta muy interesante ver cómo, al igual que en la vida real, los dos personajes que huyen de la violencia (David y Henry Niles) se ven obligado al empleo de esta por el entorno en el que viven.

Por ello, pese a haberse quedado algo desfasada en algunos aspectos, Perros de paja sigue siendo una gran película sobre un tema tan actual como son las diferentes expresiones de violencia.

Puntuación: ★★★★

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