Esta película dirigida por Jason Reitman (Juno, Up in the Air o Tully entre otras) nos narra la historia de la campaña a la presidencia de Gary Hart (Hugh Jackman). Durante las semanas claves de esta campaña, estalla un escándalo que trunca las aspiraciones de Hart a la presidencia y sienta un precedente en el periodismo de campaña.
En cuanto a la dirección de Reitman cabe destacar que crea secuencias muy interesantes en las que concentra mucha información y consigue explicarte a los personajes en muy poco tiempo. Además, la película es bastante fácil de ver, ya que te presenta el tema de la política desde dos puntos diferentes: el del candidato y el de los periodistas. El primero establece una relación con los medios de comunicación destinada a hacer llegar sus ideas a más posibles votantes y a inspirar a la gente. Mientras que los periodistas buscan algo más de esta relación. Desean conocer al hombre que hay detrás de esas ideas, algo a lo que Hart no está dispuesto.
Es en este punto de inflexión en el que se produce el punto álgido de la película. Tras una incitación por parte de Hart o una frase descontextualizada (la cinta te ofrece la posibilidad de elegir qué versión creer), los medios de comunicación investigan a Hart hasta descubrir algo “jugoso”: que es un mujeriego. A partir de este momento, se crea un debate. ¿Es correcto que los medios de comunicación aireen los secretos de los candidatos a la presidencia? ¿El fracaso de la campaña de Hart es obra suya o de la intervención de los medios? Es muy interesante ver cómo se presentan ambos puntos de vista de tal manera que empatizas con ambos. Por un lado tenemos a Hart, quien considera que la vida privada de un candidato no debería influir en su capacidad como presidente. Y por otro tenemos a los periodistas que consideran que el pueblo necesita saber el tipo de hombre al que le están cediendo el control de su país.
Este enfrentamiento de opiniones es lo que hizo que el fenómeno paparazzi se diera también con los candidatos a la presidencia. Personalmente, creo que es necesario que las personas sean conscientes de cómo es una persona, aunque hay determinados temas que deberían resolverse en privado. Al fin y al cabo, una persona tiene que inspirar confianza en todos los aspectos para que se le ponga al mando de un país. Luego tenemos situaciones barrocas como las de Donald Trump o Boris Johnson, pero en fin, ese es otro tema.
Teniendo esto en cuenta considero que es una película que resulta más interesante por el debate que genera que por la trama en sí. Además, el reparto, con nombres como Hugh Jackman, Vera Farmiga o J. K. Simmons, y la dirección son bastante buenas lo que hace que la cinta sea entretenida.